
Es importante prepararse para el frío y más aún cuando se trata de recién nacidos. El otoño y el invierno son estaciones especialmente complicadas en las que hay que tener en cuenta que "existe un incremento en el número de fallecidos por el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) entre los bebés nacidos en meses fríos", según explica la farmacéutica de Laboratorios Suavinex, Belén Benito, quien señala que "para prevenirlo es fundamental evitar al lactante el sobrecalentamiento derivado del exceso de abrigo y una elevada calefacción". Hay que saber que el frío no es el enemigo del bebé, sino los cambios bruscos de temperatura, "se debe vigilar los contrastes ocasionados por las salidas a lugares fríos; mantenerle en ambientes cálidos que ronden los 20º; sacarle a la calle durante las horas centrales del día, controlar la humedad del ambiente y utilizar prendas de vestir suaves y no muy ajustadas", indica Benito.
Para aliviar los problemas ocasionados por el frío sugiere la utilización de "cremas con activos humectantes y emolientes, a ser posible de origen vegetal, así como de pomadas calmantes y reparadoras para la zona peribucal de los bebés, que se pueden ver dañadas por el viento". Asímismo, debemos extremar el cuidado en la alimentación del bebé con el aporte de nutrientes necesario y "asegurarnos de tomar las medidas higiénicas necesarias en su alimentación, ya sea ene l caso de la lactancia con biberón, a través de la esterilización de las tetinas y los envases, o en la lactancia materna con la correcta limpieza del pecho", concluye la farmacéutica.
Haga click aquí para leer más artículos de Actualbebé